La prórroga de la instrucción podría ayudar a que muchas personas hagan memoria y recuerden cosas incómodas para sus responsables políticos directos

Este martes hemos conocido que la jueza prorroga la instrucción del ‘caso Musel’ hasta el 6 de diciembre, de lo que parece inferirse que existen elementos suficientes para pensar que hay más alfombras que levantar en el caso de los sobrecostes de El Musel. Durante su declaración, los responsables de las empresas huyeron de la palabra “modificado”, utilizando evasivas, pero lo cierto es que un mes después de la reunión mantenida al más alto nivel con Puertos del Estado (el 14 marzo de 2006) en el Ministerio, se empiezan a pagar los precios nuevos con carácter retroactivo, aunque el modificado no se empieza a tramitar hasta año y medio después, una vez pasadas las elecciones de 2007, que ganaría Areces. Cabe recordar que el jurista de la Administración José María Estrada, miembro del colectivo Conceyu por otra Función Pública n’Asturies, aseguró que el modificado de la obra de El Musel era una “prevaricación de libro”, al haber aumentado el precio del contrato más de un 20%.

En dicha reunión del 14 de marzo de 2006, queda de manifiesto que el secretario de estado de infraestructuras, Fernando Palao, era favorable a cerrar el trato con la contrata actualmente investigada -un conglomerado de empresas encabezado por Florentino Pérez (ACS), las hermanas Koplowitz (FCC) y el imputado Villar Mir (OHL)-, lo que abre la puerta a una posible responsabilidad compartida del PP y del PSOE. Los políticos del PSOE en El Musel ahora se escudan en que lo sabía el Ministerio del gobierno del PP, y culpan a Mariano Navas, presidente de Puertos del Estado. Es decir, se está investigando, por tanto, si hubo connivencia entre políticos y empresarios y si aparte de ser un caso de corrupción de dirigentes políticos del PSOE, hay dirigentes del PP participando.

La Fiscalía y la acusación popular (OCAN) siguen esa línea de investigación. Sin embargo, cuando les preguntan a los expresidentes de Puertos del Estado, Mariano Navas y Fernando Palao, quién estuvo en esa reunión, dicen que no consiguen recordarlo. Sorprende que no recuerden una reunión que tuvo lugar en 2006, donde acuden los directivos de tres de las constructoras más poderosas de España, en pleno boom inmobiliario. No cabe duda, en todo caso, de que la ampliación de la instrucción del ‘caso Musel’ abre la puerta a que la Fiscalía y acusaciones ayuden a que algunas de las personas presentes en aquellas reuniones “hagan memoria”, y declaren ante la Justicia lo que sus responsables políticos parecen muy poco interesados en aclarar.