El Gobierno asturiano debe explicar qué uso hará de las ayudas que convoca para fomento del crecimiento empresarial

La diputada Lorena Gil pedirá al consejero que detalle los plazos y convocatorias para que todo el tejido productivo pueda optar a ellas

Leíamos recientemente en la prensa que el Gobierno asturiano distribuirá 30 millones de euros en ayudas para fomentar el crecimiento empresarial. El consejero de Empleo, Industria y Turismo del Principado, Isaac Pola, anunciaba que su departamento ofrecerá este año líneas de ayuda para el nacimiento, crecimiento y consolidación de empresas por esa cuantía, resaltando que se trata de subvenciones para dar cobertura a todo el ciclo de vida de las empresas, pero con incidencia en dos puntos clave: su nacimiento y su crecimiento.

Afirmaba el consejero que el importe más elevado, unos 25,6 millones de euros, irá destinado a impulsar el crecimiento de las empresas asturianas. Pero lo que parecía una buena noticia para el tejido empresarial acaba convirtiéndose en una nueva decepción. Un ejercicio de revisión de las convocatorias publicadas hasta la fecha en el Boletín Oficial del Principado de Asturias nos permite comprobar que las ayudas de crecimiento empresarial anunciadas a bombo y platillo como gran novedad este año ascienden tan sólo a 50.000 euros dentro del programa de cheques que gestiona el instituto de Desarrollo Económico del Principado de Asturias (IDEPA).

Nos preguntamos si los 25.550.000 euros restantes comprometidos por el consejero se publicarán en futuras convocatorias o si la información anunciada es en realidad imprecisa, confusa e incluso engañosa al mezclarla con datos sobre fondos destinados a impulsar empresas con una importante base tecnológica y que estén realizando una relevante labor de investigación y desarrollo, sin diferenciar qué importes irán destinados al crecimiento empresarial y cuáles a la investigación y desarrollo. Y nos preguntamos también si bajo el incuestionable paraguas de la conveniencia de apoyar el crecimiento empresarial no estarán tratando de atechar el propósito de promocionar la acción del Gobierno socialista. Le pedimos, pues, al consejero rigor en los anuncios a los medios de comunicación, así como veracidad de la información que facilita y menos propagandismo político.

En cualquier caso, suponiendo que no haya habido una exageración deliberada por parte de Isaac Pola, suponemos que podrá aclarar fácilmente lo relativo a las convocatorias de los 25.550.000 euros restantes destinados al crecimiento empresarial. La diputada del Grupo Parlamentario de Podemos Asturies Lorena Gil registrará una solicitud de información por tramitación parlamentaria para conocer cómo piensa el Gobierno hacer uso de esos 25.600.000 euros, además de solicitar que se identifiquen las convocatorias y los plazos para que las empresas que reúnan los requisitos para optar a las ayudas dispongan de la información precisa con la debida antelación, en aras a garantizar la transparencia y la igualdad de oportunidades.

Al Ejecutivo asturiano se le presenta este año la inmejorable oportunidad de evitar que las ayudas de promoción empresarial vuelvan a recaer en las mismas empresas. Cabe recordar que en el período 2011-2015 el 50% de las ayudas de I+D+i fueron repartidas entre 24 grupos empresariales que acumulaban un promedio de diez ayudas cada uno. Se debe poner freno a esta situación de coto cerrado en lo que se refiere a los beneficiarios de esas ayudas públicas: la concentración de las mismas siempre en los mismos supone un freno y un desánimo para la mayoría representativa del tejido productivo de nuestra comunidad autónoma, que acaba decidiendo no optar siquiera a las mismas porque la experiencia viene demostrando que la probabilidad de que les sean concedidas a nuevos agentes empresariales es muy baja.

domingo, 13 agosto, 2017|